Ángeles Guisado, portavoz de #QueremosVolver: “La escuela es necesaria, una ventana a otro mundo”

Ángeles Guisado, portavoz de #QueremosVolver: “La escuela es necesaria, una ventana a otro mundo”
octubre 15 00:55 2020

Ángeles Guisado tiene un niño de tres años y una niña de cinco. Es vicepresidenta de la asociación de madres y padres (AMPA) del colegio público Menéndez Pelayo de Madrid, al que asisten sus hijos. En junio entró a formar parte del movimiento #QueremosVolver, al que ya se han adherido 201 firmas colectivas –87 AMPAs o colectivos de familias, 22 asociaciones profesionales, movimientos educativos y plataformas por la educación pública, 27 grupos de profesorado y 7 asociaciones vecinales- y más de 6.500 individuales.

“Había distintas sensibilidades, personas de distintos ámbitos con el desasosiego de que el confinamiento había sido muy duro. No sabíamos qué iba a pasar. Hicimos un par de reuniones para analizar la situación de las escuelas y ver cómo volver de la forma más segura. Teníamos que aunar todas las voces”, explica. 

El movimiento defiende ante todo el derecho a la educación de los menores. Por eso tienen previstas varias acciones para el comienzo de curso bajo el lema “Abre tu paraguas” . El objetivo es visibilizar el espacio que cada persona necesita para guardar la distancia de seguridad. También demostrar de una forma colorida las dificultades de cumplir con las medidas de seguridad.

Pregunta: ¿Cómo se plantea el inicio de curso?

Respuesta: El primer día del curso siempre es un poco confuso pero este año va a ser un auténtico caos. Vamos a llegar sin saber qué tenemos que hacer, por dónde entrar, a qué grupo van los niños. Por eso hemos organizado “abre tu paraguas”, una forma de marcar de una forma colorida la distancia de seguridad y de hacer visible la necesidad de crear entornos escolares seguros.

Llevamos todo el verano esperando a ver lo que ocurre. Nosotros nos hemos estado comunicándonos por un grupo de Telegram, en el que hemos ido planteando nuestras dudas y haciendo propuestas. También tenemos nuestra página web. Vemos que quedan pocos días y todo es incertidumbre. Tenemos muchísimas dudas. Eso nos provoca bastante ansiedad. 

Creemos que la educación debe ser presencial. Las clases tienen que empezar pero con garantías. A día de hoy, todo se enmarca en un escenario y han anunciado algunas medidas. Pero no hay instrucciones concretas, nada definido.

Sólo tenemos algunas premisas muy básicas: que los niños vayan con mascarillas, que guarden las distancias y se laven mucho las manos. Para este viaje no hacían falta las alforjas. Llevamos seis meses con esto. No especifican nada. Los equipos directivos no saben cómo actuar.

En los centros públicos no ha habido reformas físicas ni se han adaptado los espacios, por ejemplo creando pasillos seguros para entrar o salir de las aulas o poniendo mamparas para separar. Así todo queda bajo su responsabilidad, con consecuencias que pueden llegar a ser penales. 

Hacen falta más espacios y más personal. Los profesores tienen que organizar los grupos de convivencia, los horarios, los turnos y así no se puede avanzar. Esto además marca una diferencia entre lo público y lo privado. Ahora nos damos cuenta de qué es lo que realmente importa y nos duele, porque vemos que la educación de nuestros hijos no les parece algo prioritario. 

P: Centrándonos en la educación pública, algunos ayuntamientos están habilitando espacios municipales o incluso capillas de iglesias para poder dar clases presenciales. ¿Van a ser suficientes o son sólo casos puntuales? 

R: Nosotros ya propusimos la utilización de estas instalaciones como una alternativa a los centros educativos. Por ejemplo, bibliotecas o polideportivos que llevan cerrados desde que comenzó la pandemia. En Madrid, están al máximo de ocupación y sería algo imprescindible si se pretenden bajar las ratios y desdoblar a los alumnos, en grupos de convivencia. Pero ahora ya no hay tiempo para adecuar estos edificios. ¿Con qué rapidez se tiene que trabajar para llegar el día 8?. Ya tendrian que haberlo preparado.

Obviamente, además sería necesario contratar a más personal para atender a los menores que estén en estos espacios. De momento no parece que estén haciéndolo. Van a necesitar personal docente pero también para el comedor o para limpieza.

P: Los alumnos más pequeños tendrán clases presenciales y los mayores una gran parte de forma digital, con ordenadores o tablets. ¿Eso aumenta más la brecha?

R: Por supuesto. Muchos alumnos se van a quedar atrás, por circunstancias personales pero también por la edad. En el confinamiento pudimos comprobar que en algunas casas sólo había un teléfono. Ni ordenadores ni tablets. Pero eso sólo son los medios.

Otras familias tienen problemas económicos, culturales o de formación. Los padres no saben moverse en entornos digitales y no los pueden ayudar.  Otros sí cuentan con ellos pero los padres trabajan y no pueden estar todo el tiempo con ellos o supervisando lo que hacen. Eso ha generado una gran sensación de culpabilidad. Los niños necesitan a alguien a su lado que pueda guiarles. No nos vale como solución. 

P: Al final, los padres son los responsables de sus hijos ¿Qué hacemos con los niños?

R: Estos días se ha apelado mucho a la responsabilidad individual. Desde luego que no vamos a llevar a nuestros hijos si vemos que están enfermos y mucho menos si sospecho que puede tener coronavirus. Muchos padres se niegan a llevarles al colegio. Tienen miedo y buscan otras alternativas. 

Como todo es indeterminado, no están seguros. No quieren asumir riesgos. Si antes ya era bastante difícil conciliar familia y trabajo ahora es imposible trazar un plan de cara al futuro. Da la sensación de que todo se improvisa, de que la educación está abandonada. No piensan en las familias.

No todas tienen cobertura, otras solían contar con los abuelos pero ahora es mejor que no estén con ellos. Piden que no acudan a los colegios, no va a haber extraescolares. Es bastante complicado. 

P: Una de las novedades es la creación de la figura del coordinador COVID-19, encargado de elaborar los protocolos y de hacer un seguimiento. ¿Sabéis si ya se están contratando a enfermeros o adquiriendo Equipos de Protección individual?

R: El profesorado no tiene formación sanitaria. En los colegios está prohibido que suministren paracetamol a los niños aunque estén con fiebre. Van a tomar la temperatura a todos los niños por las mañanas antes de entrar. También a hacer la PCR a todos los profesores de forma periódica. Nos hemos acostumbrado a que no haya enfermeros en los colegios y eso es peligroso porque cada vez hay más alérgicos. Es una responsabilidad muy grande. 

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