De jugador profesional de fútbol sala a enfermero en la pandemia: “Mi vocación es ayudar”

De jugador profesional de fútbol sala a enfermero en la pandemia: “Mi vocación es ayudar”
noviembre 13 18:49 2020

Tenía importantes ofertas encima de la mesa. Propuestas para continuar en la élite del fútbol sala español. Sin embargo, a sus 24 años, ha decidido colgar las zapatillas. Ismael Vázquez, capitán de uno de los equipos referente a nivel nacional, el Santiago Futsal, ha anunciado que deja el fútbol sala.

Su prioridad es ahora ayudar en la lucha contra el coronavirus. Lo hará como enfermero en el hospital público Lucus Augusti de Lugo. “Me han ofrecido un contrato de seis meses. Tenía que elegir una cosa u otra”, comenta a NIUS. Reconoce que no ha sido fácil saber qué pesaba más en la balanza de las que son sus dos pasiones, el fútbol y la enfermería. Pero con la carrera recién terminada y en un contexto de pandemia como el actual, creyó que podría ser más útil para los demás en un hospital que en una pista. “Estudié enfermería porque mi vocación es ayudar a los demás y este es el momento de hacerlo”, explica.

futbolista enfermero

Ismael acabó la carrera en febrero. En marzo, en plena crisis, se apuntó en unas listas de contratación. En junio lo llamaron y lleva tres meses y medio en primera línea de batalla, tratando a pacientes con coronavirus. “Ahora mismo estoy haciendo las PCR en el auto covid del hospital. También me desplazo a domicilios y a centros de mayores para hacer las pruebas”, explica. Ha sustituido la ropa deportiva por el traje de protección individual. “El EPI es más incómodo que el traje de futbolista pero se suda parecido”, reconoce.

Acumulando contratos temporales

Ismael deja el fútbol sala y el equipo de su vida, después de seis años jugando en él. Lo hace a sabiendas de que, como sanitario eventual, será difícil alcanzar la estabilidad. “En tres meses y medio he estado en cuatro servicios diferentes. Es un trabajo poco reconocido y muy inestable pero, también, muy gratificante”, comenta. También, sabiendo que le va a costar desprenderse del balón. “Jugar voy a seguir jugando, pero lo haré como entretenimiento, sin las exigencias de los entrenamientos y viajes que conlleva jugar en un equipo profesional”, comenta. 

En su estreno en el hospital le ha tocado vivir situaciones muy duras. “Me ha impactado mucho la soledad de los pacientes covid. Ver que están solos, aislados. Ver el sufrimiento de sus familiares, que están fuera, sin poder verlos”, comenta. Pero este tiempo también le ha servido para encontrar paralelismos con su otra pasión, el fútbol. “Esto es como un partido, en el que auxiliares, enfermeros, personal de limpieza, médicos… están todos a una, en un mismo equipo”, comenta. “Hay mucho compañerismo”, añade.

Pero lo mejor para Ismael es, sin duda, la satisfacción personal que siente al terminar su jornada laboral. Su conciencia está tranquila sabiendo que está aportando su granito de arena en un momento difícil. “Llegas a casa y te acuestas con una sonrisa, sabiendo que has hecho lo correcto, ayudando a los demás”.

  Categorias:
ver más artículos

Sobre el autor del artículo

el llanero solitario
el llanero solitario

Ver más artículos
Escribir un Comentario

0 Comentarios

¡Sin comentarios aún!

puedes ser el que iniciar una conversación.

Añadir un comentario