Felipe VI: «Una aventura de innovación constante»

Felipe VI: «Una aventura de innovación constante»
agosto 13 07:46 2020

Algunos periódicos, por Historia y trayectoria, acaban convirtiéndose en grandes instituciones en sus países. Tras 117 años de andadura, ABC figura en esa categoría. Fundado como semanario en 1903 por Torcuato Luca de Tena, y como diario desde 1905, es un periódico liberal y comprometido con la idea de España y sus principios constitucionales, que ha sabido mantener su ambición fundacional de buscar la novedad, la independencia y el rigor. En su hemeroteca puede leerse toda la Historia del convulso siglo XX español y hoy continúa contando la España del siglo XXI como un periódico de referencia también en el universo digital.

ABC ha supuesto una aventura de innovación constante, empezando por su original formato y su portada de fotografía única. Fue el primer periódico que publicó una crónica telegrafiada, enviada por el maestro Azorín en 1905. El primero que ofreció una infografía, en 1912, explicando a sus lectores el hundimiento del Titanic mediante ese recurso entonces sorprendente. El primero que imprimió una imagen en color, en 1930. También el pionero en internet entre los diarios generalistas españoles, con el estreno de su edición digital el 20 de septiembre de 1995. Por último, celebramos este año la edición número cien de los Premios Mariano de Cavia de Periodismo.

Pero además de ofrecer información y opinión, ABC se ha distinguido por ser hogar de la excelencia literaria, con sus páginas siempre abiertas a las firmas más brillantes de cada momento. Un diario que premia y distingue el placer de leer, la buena prosa.

«El periódico verdaderamente imparcial que aplauda con entusiasmo todo lo bueno y censure con energía todo lo malo merecerá el aplauso sincero de los que anteponen los intereses generales de la Nación a cualquier otro orden de consideraciones», escribió el Rey Alfonso XIII en el primer número de ABC. Pasados 117 años, el periódico sigue intentando cada día mantener tan alto objetivo.

¿Que es para mí ABC? 1.- La Historia de España de los últimos 120 años no se entiende sin ABC. 2.- Su línea editorial. Conservadora y a favor de la monarquía parlamentaria. 3.- Su excelente Tercera. Y mi añorado maestro, Gregorio Peces-Barba, padre de la Constitución, que escribió durante mucho tiempo en ella. 4.- La vocación de rigor de su sección de Cultura.

Un periódico que tiene mucho más que un siglo -algo milagroso, sobre todo en estos tiempos que vivimos en la prensa- es un auténtico lujo. Para mí además es mi infancia, es la casa de mi abuela, y ahora también la mía, que intento leer cada día todos los periódicos, escuchar todas las opiniones, leer a todos los articulistas. ABC siempre ha tenido a los mejores, y por eso da el mejor premio que hay, como es el Cavia.

La patria es la infancia, y ABC, el periódico que vi de niño en la mesita de mi abuelo paterno. Debió de ser el primer diario al que le eché el ojo, después de que las monjas me enseñaran a descifrar las letras. Luego supe que mi abuelo había salido en sus páginas. Desde entonces, las he tomado muchas veces entre mis manos. En 1995, encontré en ellas la reseña elogiosa de mi primera novela. Lo viví como un milagro.

En algún momento de su Historia, ABC fue definido como Casa de la Cultura. La idea tiene sentido, sobre todo si echamos la vista atrás y percibimos al periódico como referente en la defensa de la cultura con mayúsculas, firme en sus principios incluso en los peores momentos. Siempre cerca de la actualidad, rodeándose de las mejores plumas y dando voz a expertos en las distintas disciplinas, buscando la excelencia.

Para analizar la polifonía de miradas del siglo XX, ABC es referente necesario. Su sustrato es complejo, ha vivido muchas épocas y sus noticias han recogido con precisión las contradicciones de cada momento. Cuando estudias la genealogía de la ilustración en España, te tienes que detener en ABC y Blanco y Negro. Allí encontrarás fascinantes ilustradores, viñetistas y humoristas que enriquecieron nuestro legado gráfico.

El espíritu crítico del periodismo se consagra para darle permanencia. Eso parece claro en la larga trayectoria de ABC, fiel notario de la Historia. Hay que valorar la atención que presta al deporte. Agradezco que se preocupe por los hechos y gestas de sus protagonistas. Por ello me sentí muy honrada cuando me dedicó alguna portada, entendiendo con ello que participa del esfuerzo que los deportistas realizan.

Siempre suelo decir que si no se cuenta lo que haces es como si no lo hubieras hecho. Por lo que es de agradecer la labor de todos los profesionales que forman la gran familia de ABC, ya que, sin los medios, esta sociedad no tendría voz y no conocería muchas de las cosas que hacemos. Quiero felicitar a los Cavia en su 100 aniversario por dar a conocer todos los años la gran labor de tantos periodistas a nivel internacional.

Ha habido muchos ABC desde aquel que el gran Sánchez Ferlosio afirmaba que era una medicina mañanera, la «abeceína». El suplemento cultural es forzoso para cualquier interesado por la vida inteligente de este país. Podría resumir cuanto digo en una frase: es uno de los periódicos menos contaminados por la corrección política. Así que, por paradoja para un órgano conservador, eso le hace de los más rebeldes.

Para mí, ABC es un periódico centenario que ha sido referencia de la Historia de España. Desde que tengo uso de razón, he convivido con este diario. Durante todos estos años, la Historia de nuestro país y la de esta publicación centenaria van indefectiblemente de la mano. También lo van, no me cabe duda, de la de mi infancia personal y la de mi juventud.

Para mí, ABC es ABC Cultural, un suplemento que compro todas las semanas. Lo hago desde hace ya algunos años como hábito. Siempre trae cosas interesantes. Me voy directamente a las páginas de arte, que ya me gustaría que fueran más abundantes. Y es también su colección de arte, su Museo ABC, su archivo fotografíco, esa cosa histórica que tan bien conserva. Todo eso me interesa mucho.

ABC forma parte de la Historia de España como un referente indiscutible de nuestro periodismo. Un ABC que ha sabido adaptarse a los tiempos digitales, pero conservando su esencia: su grapa, la fotoportada, su célebre Tercera, o unos columnistas herederos del espíritu de grandes maestros. ABC tiene pasión por la cultura. Tiene pasión por la Corona y fue clave en la Transición. Pero, sobre todo, ABC tiene pasión por España.

He tenido la suerte de ser siempre muy bien tratada por la prensa española, y por ABC en especial, durante mi carrera y particularmente cuando me retiré o me rompí las dos muñecas. Recuerdo que entonces me cuidaron con especial cariño, con artículos, con entrevistas, e incluso participando en un chat con los lectores. Siempre habéis sido geniales conmigo. Me siento muy agradecida.

ABC es mucho más que un periódico, porque me trae a la memoria la imagen de mis abuelos, de mis padres, de las reuniones familiares, de conversaciones que originaba determinado titular. ABC siempre estaba allí y, gracias a él, nos formábamos una opinión y un criterio firme, ejercitábamos la objetividad y aprendíamos a buscar la verdad. Por los entrañables recuerdos que remueve en mí, ABC es imprescindible.

ABC significa la conciencia histórica de España: por su antigüedad y por su preocupación permanente por España como nación. Pero como debe ser: desde una defensa serena, mesurada, de su significación, su Historia y sus formas de vida en común. No elude el combate político, el periodismo como crítica y denuncia. Pero no es ni un periódico pedantesco, ni faccioso. Aspira a entender las cosas (y a que las entiendan sus lectores).

Conservo recuerdos de mi niñez vinculados al ABC de Sevilla, de los primeros diarios que ojeé, palpé y leí. Es indiscutible la apuesta constante por la cultura de este emblema del periodismo. Primero a través de Blanco y Negro, y posteriormente con ABC Cultural. En un tiempo en el que se ha ido diluyendo la presencia de este ámbito en la prensa, ABC ha seguido dedicando espacio a la cultura, posicionándose así como un referente.

La calidad de un periódico se mide por tener periodistas que cubren las noticias con la mayor objetividad. Lo que me interesa ahora son los medios que no tratan de polarizar. Siempre he admirado cómo ABC ha apoyado las artes y la cultura. La atención que le han dedicado al Thyssen desde sus inicios ha sido sobresaliente. Y estoy muy agradecida por la cobertura positiva que ha dado de la TBA21 en España.

ABC se ha distinguido desde siempre por dos signos de identidad: ser un periódico conservador, y mantener viva su llama liberal. Le conté a su excelente director que mi abuela Lola Moya me dijo en una ocasión: «ABC es más que un periódico, es una costumbre». Y la costumbre se incorpora a los usos que forman el carácter. Hoy, para mí, ABC es esa buena costumbre, y un generoso lugar de acogida.

ABC acompaña mi vida diaria personal y profesional desde mucho antes de empezar Periodismo. Cada día en mi rutina está su lectura. Ejerce además como antídoto eficaz para los bulos y falsas noticias y como uno de los mejores ejemplos para la formación de futuros periodistas. Es Marca España. Hay algo que dice Bieito , y tiene razón, y es que es un diario que defiende valores esenciales en los que creo firmemente.

Soy gran consumidor de periódicos. Incluso quise ser periodista antes que arquitecto. En casa de mis padres ABC se recibía a diario, como en la casa de mis abuelos. Hoy recibo puntualmente antes de la medianoche la edición digital. Y aunque ya no percibo el inconfundible olor de su papel, conservo el entrañable aroma virtual de noticias que me hace llegar ese excepcional testigo de la Historia de los últimos 117 años.

En la misma época en que me apasionaba por El Capitán Trueno o El Jabato, no perdía ocasión de leer este diario. Me interesaban los artículos literarios (cuanto más poéticos, mejor), la crónica de sucesos (cuanto más sangrientos, mejor) y los chistes. El periódico que llegaba a casa era ABC. Me acostumbré a Ruano, Camba, Gómez de la Serna… Algo se me habrá pegado. Pero el regalo que más agradezco era –y es– Mingote.

ABC me trae recuerdos de mi infancia: mi padre desencajado con la muerte de Manolete. Yo devoré el gol de Zarra y seguí las peripecias bélicas de Corea. Me aficionó a la política internacional que derivaría en mi vocación. Su relato internacional y sus corresponsales son sólidos. Eso es lo que conserva: un periódico legible pero serio, que huye de la invención, que tiene su ideología y no engaña.

Fecha fija en mi agenda es la entrega del Cavia, un acontecimiento que resuena a cultura, amistad y libertad. Este premio representa bien la esencia del periódico «de la grapa», que me ha acompañado desde mis primeros pasos como lectora de noticias rigurosas, editoriales cargados de valores y artículos para la reflexión. ABC ha sido y seguirá siendo compañero cotidiano, referente de libertad y siempre maestro.

ABC es un ejemplo de periodismo sano y responsable que tiene como prioridad informar respetando la diversidad, la pluralidad y la verdad. Es una de las cabeceras de referencia que ha narrado con rigor el último siglo. Este diario sigue siendo un medio que ejerce una de las tareas de mayor relevancia del periodismo: el control de los poderes públicos para conseguir una sociedad informada y, en consecuencia, más libre.

No tengo recuerdos de ABC de pequeña porque a mi pueblo, El Borge, solo llegaba el Diario Sur. Pero tenía una tía abuela que vivía en la capital y nos guardaba revistas como Blanco y Negro, que era muy estiloso. Tienen unos archivos fantásticos sobre moda, y ABC tiene tantos años que constituye una fuente documental de primer orden. Es historia de España, hecha día a día y hay que custodiarla amorosamente.

Me atraen especialmente el suplemento cultural, que muestra, desde análisis críticos de calidad, interés por la creación literaria -con atención a la española-, y por las diversas formas del arte -procurando en ambos casos no excluir ninguna obra que merezca la pena-, y la sección de Ciencia, que presenta a diario sorprendentes perspectivas de todo lo que constituye el universo, en grande y en pequeño.

ABC ha sabido durante muchos años apoyar tanto a la literatura y al pensamiento como a las artes plásticas y escénicas. Ha tenido muy buenos periodistas que nos han dado a conocer a pensadores y creadores del mundo. Espero que el Premio Mariano de Cavia siga apoyando una escritura abierta y dialogante, sobre todo en estos tiempos en los que estas actitudes son tan necesarias.

Corría 1995. Mi nombre empezaba a sonar en los corrillos taurinos. Ese run-rún llegó a oídos de Vicente Zabala, el crítico de ABC, que por primera vez escribía un artículo sobre un torero al que aún no había visto torear. Nunca pudo hacerlo, pues falleció poco después. Sin embargo, mi primera crónica ya como novillero la firma en ABC Zabala de la Serna, su hijo. Desde entonces, este periódico me ha acompañado en mi trayectoria.

ABC es una cabecera histórica, testigo y actor protagonista, uno de los grandes referentes del periodismo europeo. Su Premio Mariano de Cavia es una muestra más de ese papel referencial. Le tengo un cariño especial porque era el periódico que compraba mi padre. El periódico de mi casa. Mi felicitación a todos los profesionales y lectores de esta cabecera que se ha ganado una parcela en la Historia de España.

Todos los medios de comunicación son importantes, pero la Historia de ABC da más caché a su opinión. Consultar su hemeroteca es capital. Es un punto de apoyo para el ciclismo, el deporte o la Historia de nuestro país. En ABC se han escrito muchas de mis gestas como ciclista, también alguna desgracia, y es básico que esa información repose ahí. Me alegra participar en este muestrario.

Cien años de Premios Mariano de Cavia. ¡Se dice pronto! Son pocos los medios que pueden presumir de celebrar tantos y tan importantes acontecimientos. Pero es que ABC es una parte importante de nuestra Historia. O, mejor dicho: parte importante de nuestra Historia está escrita en las páginas de ABC. Enhorabuena por la gran labor que realizáis siempre. ¡Y que sea por muchos años más!

Los periódicos ya no son de papel impreso: mayormente, son parte de herramientas de influencia ideológica e hipnosis social. Soy lector del ABC de papel cuando estoy en España, naturalmente. Actualmente, cualquiera que no se posicione adherente al progresismo tardío es señalado como un conservador recalcitrante. En este contexto, ABC es contracultura intelectual y periodismo de categoría.

Si tuviera que enumerar recuerdos infantiles, uno sería el ABC que se recibía con algún retraso en la fábrica de aceites de mi padre y que yo repasaba en busca de monigotes y anuncios que se dejaran colorear. ABC me ha acompañado siempre. Es el único periódico del que guardo Terceras, artículos y noticias que algún día me ilustrarán para un artículo o un libro. Es tan parte de mi vida como la catedral de mi pueblo, Jaén.

Os mando mi más entusiasta enhorabuena por todos estos años. Estos más de cien parecen muchos, pero vais a cumplir otros cien, y mil. Aparte de felicitaros, quiero también daros las gracias por los cientos de veces que habéis estado a mi lado en estos 58 años cantando por todo el mundo, ya sea en el teatro, en el cine o en mis discos, siempre apoyando mi carrera. Muchísimas gracias. Un abrazo muy grande.

Un periódico fundamental desde que nació en 1903 hasta hoy, casi 120 años después. La verdad es que conozco ABC prácticamente desde que nací, en 1948. Creo que, en aquella época, este diario ya albergaba en sus páginas la Historia entera de España. Quizá podríamos incluir a alguno más, pero al que conozco yo desde siempre y, ¡cuidado!, al que sigo conociendo y espero seguir leyendo muchísimos años más es a ABC.

A nivel cultural, que es la sección que más me interesa, siempre acudo a ABC. Este diario, además, forma parte de la cultura de España. En este ámbito ha hecho siempre un trabajo muy bueno y a mí, en concreto, me ha tratado muy bien. Solo puedo hablar bien de este medio, sinceramente. ¡Es verdad, me habéis cuidado mucho! Estoy muy contento por el apoyo que brinda el periódico a músicos como yo. Es algo que se agradece.

Lo primero que recuerdo de ABC es que aprendí a dibujar un ojo copiando su portada. Fue en casa de mi abuelo, para quien era impensable leer otro diario. En los 90 fue el lugar donde empecé a escribir crítica. He admirado la solidez de su redacción, de sus corresponsales. La combinación de Terceras académicas y columnistas provocadores. Sigue teniendo la mejor información cultural de la prensa española.

Además de ser el pilar central del periodismo español, para los arquitectos ha sido siempre la cabecera de referencia, por dar a la arquitectura un lugar de privilegio en ABC Cultural. Su Tercera ha sido tribuna de insignes compañeros con páginas memorables, como tantas de Miguel Oriol, Chueca, Moneo… Su ingente hemeroteca es una fuente a la hora de conseguir información del pasado en tareas de rehabilitación.

  Categorias:
ver más artículos

Sobre el autor del artículo

el llanero solitario
el llanero solitario

Ver más artículos
Escribir un Comentario

0 Comentarios

¡Sin comentarios aún!

puedes ser el que iniciar una conversación.

Añadir un comentario