Profesoras embarazadas, en un limbo administrativo: “No nos dejan trabajar, pero no nos dan la baja”

Profesoras embarazadas, en un limbo administrativo: “No nos dejan trabajar, pero no nos dan la baja”
noviembre 21 17:19 2020

El pasado mes de junio, el Departament d’Educació de Cataluña contrató un servicio privado para realizar una investigación de riesgos laborales con un interrogante a resolver. ¿Era seguro para las profesoras embarazadas volver a clase en septiembre? A principios de mes, pocos días antes de retomar las clases, las afectadas aun no sabían nada.

Pocos días después de la vuelta al cole oficial, el Departament d’Educació dio señales de vida: los centros educativos recibieron un comunicado por correo electrónico en el que se especificaba que las docentes en estado de gestación debían abandonar sus puestos de trabajo.

“No entendemos que en junio se nos declarara colectivo de riesgo y que hasta mediados de setiembre, una vez empezado el curso, no supiéramos qué debíamos hacer”, cuenta Txell Sánchez. Desde que empezaron a recibir los comunicados del Departament, se han auto-organizado y han constituido un colectivo de mujeres embarazadas afectadas por la situación y Txell es la portavoz. En tan solo una semana, son casi 300 afectadas en todo el territorio catalán

Sin poder ir al trabajo, pero sin poder pedir la baja

Sin embargo, cuando las docentes procedieron a pedir la baja, se encontraron con que no podían obtenerla. Únicamente las docentes funcionarias, que cuentan con una mútua laboral la han conseguido. “Son una gran minoría”, explica Laia Rispau, coordinadora de Secretaria de la Dona de USTEC. 

Las interinas han tenido que asistir a los servicios públicos, a la Seguridad Social y al ICAM (Institut Català d’Avaluacions Mèdiques). “Los servicios están saturados y tardas días en conseguir una cita”, cuenta Rispau. “En la seguridad social, los médicos de cabecera nos explican que, por protocolo, no pueden darnos la baja simplemente por estar embarazadas”, prosigue Txell Sánchez.

El Departament de Salut ha establecido que únicamente se otorgará una baja médica por la covid-19 a las personas infectadas o que han estado en contacto con un positivo. Por otro lado, los servicios de prevención, consideran a las mujeres embarazadas personas vulnerables, junto a otros colectivos como individuos en procesos oncológicos o personas que sufren obesidad mórbida. Todos ellos no tienen capacidad de conseguir una baja médica alegando su sensibilidad al coronavirus.

“¿Cobraremos? Estamos en una especie de vacío legal”

“Sobre todo, nos da miedo qué pasará a final de mes. ¿Cobraremos? Legalmente, seguimos en plantilla, pero no estamos yendo a trabajar porque no nos dejan. ¿Quién asumirá nuestro sueldo?”, se pregunta la portavoz. “La situación es especialmente grave si tenemos en cuenta que muchas de nosotras hemos sido sustituidas en el centro educativo en el que trabajo. Son dos sueldos a cubrir”, prosigue.

“Nosotras confiamos en que cobraremos, lo tenemos clarísimo. Si no, sí que tendrán un problema”, manifiesta Laia Rispau. La coordinadora de USTEC expone que “esta situación prueba, una vez más, la descoordinación entre los dos departamentos”. Una opinión compartida por la portavoz del colectivo: “Salut y Eduació se están pasando la pelota“.

Y más allá de la inseguridad económica y administrativa que la situación les supone a estas mujeres, hay que sumar una angustia personal. “Ya tenemos suficiente angustia al estar embarazada en mitad de una pandemia mundial como para encima encontrarnos en esta situación de inestabilidad”, entiende Txell Sánchez.

Un problema que va más allá del coronavirus

“Esto va más allá de la coordinación de departamentos”, asegura Rispau. “En el colectivo de docentes, somos 77% trabajadoras mujeres y esta situación responde a la falta de perspectiva de género de la Generalitat de Catalunya“. Y añade que “sin ir más lejos, teóricamente el Pla d’Igualtat se aprueba cada cuatro años y los profesores seguimos funcionando con el que se elaboró en 2015, que claramente sigue beneficiando a los profesores hombres”.

Desde USTEC tienen el convencimiento que todo esto se podría haber evitado con una buena prevención. “Nosotras en mayo ya alertamos al Departament d’Educació que éramos muchas mujeres aquí y que habría embarazos durante la pandemia. Ellos han hecho una gestión nefasta desde entonces porque ni siquiera son conscientes de las necesidades de nuestro sector, en que hay tantas mujeres”.

Ambas creen que es necesario gestionar una nueva situación administrativa que cubra a las embarazadas y, sobre todo, que establezca criterios homogéneos en todo el territorio. “Hemos detectado que en zonas como la Cataluña Central, por ejemplo, sí que se han conseguido algunas bajas.”, nos cuenta Txell. A día de hoy, Cataluña está dividida en diez servicios territoriales que cuentan con cierta autonomía de gestión y Laia Rispau cree que “a veces, cada uno hace la suya”.

En las última semana, ambas también han aprovechado para ponerse en contacto con docentes embarazadas de otros puntos de España. Hasta ahora, en ninguna comunidad viven su situación. “Las mujeres embarazadas de las Islas Baleares, por ejemplo, se están quedando en casa con la seguridad administrativa de una baja médica”

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