¿Qué están haciendo diferente España y Alemania en la lucha contra el coronavirus?

¿Qué están haciendo diferente España y Alemania en la lucha contra el coronavirus?
octubre 17 10:48 2020

Las cifras son muy diferentes. Mientras el Ministerio de Sanidad reconoció ayer 11.291 contagios y 162 muertes en España, el Instituto Robert Koch alemán anotó 2.194 contagios por coronavirus y solamente 3 fallecimientos. ¿A qué responde ese desigual desarrollo de la segunda ola? ¿Qué diferencias hay entre la gestión de uno y otro país?. «No mucha», reconoce el virólogo de cabecera de Angela Merkel, Christian Drosten.

«Es cierto que las c ifras alemanas son mucho mejores, pero seguramente eso solo significa que vamos por detrás en el tiempo». «Si superponemos las curvas, podemos observar que la nuestra es la misma, pero que va por detrás de las de España, Francia e Inglaterra», anota el responsable del departamento de Virología de la Charité de Berlín, que evita tanto el triunfalismo como las comparaciones fáciles y que considera «un error pretender que la pandemia se está desarrollando de manera muy diferente en Alemania».

No obstante, sí reconoce que «hay algunos detalles que pueden ser diferentes aquí respecto al sur de Europa. Nuestros núcleos familiares son a menudo más pequeños, tenemos más hogares unipersonales», admite como posible factor diferencial, «en la sociedad alemana hay menos familias multigeneracionales, en las que el virus se transmite muy fácilmente más allá de los límites de edad».

Entre los 17 y los 19 años, los jóvenes alemanes suelen abandonar el hogar paterno. A esa edad, o bien comienzan los estudios universitarios con acceso a becas BafoG y trabajos en régimen de minijob, con los que completan su asignación mensual, o bien están ya trabajando o en puestos de formación dual, en los que también son remunerados. Esta independencia económica, sumada a una mentalidad en la que la dependencia de los padres a esas edades comienza a ser percibida como una rareza, tiende a dispersar el núcleo familiar mucho antes que en España, lo que se suma al modelo de familia.

De acuerdo con el más reciente Informe sobre las Familias disponible, en 2015 había en Alemania aproximadamente 8 millones de familias con hijos menores, de las que 1,6 millones eran monoparentales. En la mayor parte de ellas (1,5 millones), la cabeza de familia es una mujer. El número de grandes familias multigeneracionales bajo un mismo techo, disminuyó desde las 351.000 de 1995 a 209.000. El 53% de las familias en Alemania tiene solo un hijo.

También hay diferencias culturales en cuanto a la distancia personal y el contacto que pueden influir en el diferente desarrollo de la pandemia. Los españoles tienden a tocarse más, pero los alemanes comparten con más frecuencia con desconocidos una mesa de restaurante. Las principales diferencias, sin embargo, no están relacionadas con la cultura de las relaciones, sino con la gestión.

«La frecuencia de los test es extremadamente alta en Alemania, desde la decisión de hacer pasar un test a todos los viajeros que regresan desde el extranjero», dice Drosten. Esta práctica no se ha llevado a cabo en España durante todo el verano. En los aeropuertos españoles apenas se realizaba, y no en todos los casos, el paso obligatorio por un escáner de temperatura, mientras que Alemania ha realizado test gratuitos y obligatorios a quienes regresaban de zonas de riesgo y voluntarios e igualmente gratuitos a los viajeros procedentes de cualquier otro punto del globo.

«Esta es una frecuencia de prueba muy intensa que nosotros en Alemania ya no podemos aguantar por más tiempo», explica Drosten. Desde el comienzo del curso, las autoridades sanitarias alemanas han desplazado la intensidad de los test desde el sector de los viajes al sector educativo, con el fin de poder testar y ofrecer resultados rápidos a los rastreos de positivos en colegios. Esto no significa hacer test a todos los profesores antes de empezar las clases, sino disponer de test abundantes para testar a clases enteras en el momento en que haya un positivo y poder reanudad la actividad lectiva en cuestión de pocos días, dejando solamente en cuarentena a quienes se hayan contagiado.

Por lo demás, Alemania nunca decretó confinamiento obligatorio en las viviendas. Al contrario, durante los peores meses de primavera, el ministro de Sanidad Jens Spahn, animaba a diario a los alemanes a no encerrarse en casa, a salir a caminar o hacer deporte cada día, de forma individual o junto al resto del núcleo familiar. Y respecto a las mascarillas, no se utilizan en la calle, al aire libre, sino que se reservan para los espacios cerrados. Ni siquiera las llevan alumnos y profesores en las aulas, mientras que el gel desinfectante y la distancia de seguridad sí son exigidos.

Y seguramente la mayor diferencia se produce en los hospitales, en los que la tasa de mortalidad de pacientes Covid es mucho menor en Alemania. De los 265.857 infectados que se han registrado hasta ahora, según los datos del Instituto Robert Koch, solamente han muerto 9.371 personas.

«Ciertamente hay diferencias. Pero, por lo demás, Alemania no es muy diferente de estos países europeos vecinos. Por eso tenemos que tener mucho cuidado y vigilar muy de cerca lo que sucede ahora», advierte Drosten, «tenemos que tomarnos los números en serio».

  Categorias:
ver más artículos

Sobre el autor del artículo

el llanero solitario
el llanero solitario

Ver más artículos
Escribir un Comentario

0 Comentarios

¡Sin comentarios aún!

puedes ser el que iniciar una conversación.

Añadir un comentario